La paradoja de Racing: De Paul y Salas, dos caminos distintos con ingresos dispares

En el fútbol, los ingresos económicos de los jugadores no siempre reflejan su impacto deportivo. Un claro ejemplo de esta paradoja se observa en la comparación entre Rodrigo De Paul y Maximiliano Salas en Racing Club. Aunque De Paul es un futbolista de renombre mundial y campeón con la Selección Argentina, fue Salas quien dejó más dinero en las arcas del club de Avellaneda.
Según información de Transfermarkt, Racing vendió a Maximiliano Salas en la temporada 2025 a River Plate por 8 millones de dólares. En contraste, el traspaso de Rodrigo De Paul al Valencia en la temporada 2014/15 generó ingresos de 6,55 millones para la institución. Este fenómeno subraya cómo el contexto del mercado y las circunstancias individuales pueden influir en las cifras económicas, más allá del prestigio de los jugadores.
Rodrigo De Paul, formado en Racing, disputó un total de 72 partidos oficiales, anotando 7 goles y brindando 7 asistencias. Su etapa en el club, que se extendió entre 2013 y 2016, le permitió acumular 5.077 minutos en cancha, aunque su venta se concretó a una edad temprana de 20 años y sin títulos en su trayectoria con el equipo. Además, tuvo un segundo paso por el club a préstamo.
Por su parte, Maximiliano Salas tuvo un rendimiento destacado en Racing, jugando 76 partidos, marcando 13 goles y asistiendo en 9 ocasiones, lo que le permitió sumar 5.182 minutos en el campo. Su evolución como delantero coincidió con el mejor momento reciente del club, donde fue parte del plantel que se consagró campeón de la Copa Sudamericana 2023/24 y de la Recopa 2024/25.
La madurez de Salas y su contribución al éxito del equipo impulsaron su transferencia, convirtiéndose en la más lucrativa en comparación con la de De Paul. Sin embargo, su salida generó controversia, ya que se produjo a través de una cláusula de rescisión que provocó malestar entre los hinchas de Racing, dando lugar a una novela en el mercado de pases.
Así, Racing se encuentra ante una situación que ilustra cómo el valor económico de los jugadores puede divergir de su legado deportivo, dejando lecciones importantes sobre las dinámicas del fútbol contemporáneo.




